En la fuga del pasado año, recuerda Capellán, su bicicleta se pinchó. Pero este año las cosas fueron todo a su favor. El tramo de 172 kilómetros, el más extenso en distancia de esta XXXII Vuelta Ciclística Independencia Nacional, partió desde Higüey, sede de la Basílica de la Virgen de La Altagracia y allí, antes de partir en la mañana, justamente comenzó a fraguarse la victoria.
Capellán hizo una vez más alarde de sus grandes dotes de sprinter para arribar a la meta centésimas de segundos por delante de los experimentados pedalistas Gil Cordovés y Miguel Ubeto, ambos venezolanos y quienes están ranqueados entre los mejores de su género en América Latina.
“Me siento contento”, dice. “Me fui para la Basílica de La Altagracia con todo el equipo, todos mis compañeros entramos con todo y bicicleta. Hicimos una oración, estuvimos orando, orando, pidiendo que nos dé fortaleza y Dios nos puso esa oración a favor de nosotros”.
Capellán, del equipo Refidomsa-San Cristóbal, cruzó con tiempo de 3 horas, 47 minutos y 59 segundos, venciendo en un batallado “sprint” final a Gil Cordovés y a Miguel Ubeto, quienes entraron con igual tiempo. El pasado año el fenecido Leonardo Grullón ganó esta etapa.
“Dios nos la dio enterecita esa señal”, apunta. “Estábamos puesto para eso, el average fue muy rápido 46 km y algo, para mantener ese promedio rodamos a unos 50 km y llegando ya era 60 km por hora”.
Al llegar a la meta se armó la fiesta de bienvenida, encabezada por sus fanáticos del sector capitalino de Villa Juana -de donde es oriundo-, por quienes fue cargado en brazos.
“Dedico esta etapa primeramente a Dios, que es lo primordial, a la familia mía, a mis hermanos, a la fanaticada de Villa Juana y a los patrocinadores del equipo”, expresó Capellán, en entrevista por teléfono.
La etapa de hoy recorrerá 135 km y será Santo Domingo–San Francisco de Macorís, con salida desde del Ministerio de Deportes en el Centro Olímpico de esta capital y llegada al Parque Duarte.
23 de Febrero 2011