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| Roger Goodell y DeMaurice Smith en la mesa de negociación |
Chicago--El cierre patronal de la NFL volvió a imponerse el viernes después que la liga consiguiera su primera victoria legal en la pelea contra los jugadores por el futuro de un negocio valuado en 9,000 millones de dólares.
Los jugadores que horas antes llegaron a las instalaciones de los equipos y se alegraron de estar de vuelta, ahora están a la espera. Los sucesos de los últimos días además de las semanas y meses de esta disputa laboral podrían hacer que se pierda el primer partido de la pretemporada, que inicia en unos tres meses.
"Es una locura y es verdaderamente difícil planear", dijo Jordan Palmer, mariscal de los Bengals. "Es realmente agotador. Todos con los que he hablado están muy consternados por la situación".
Pocos días atrás hubo decenas, sino es que cientos, de jugadores reportándose a las instalaciones de sus equipos en toda la liga.
Se reunieron con entrenadores, recogieron las libretas de jugadas y estuvieron entrenando por primera vez desde que inició el paro patronal el 11 de marzo después de que se suspendieron las negociaciones para un nuevo convenio colectivo.
La orden que dio el lunes la jueza federal Susan Richard Nelson, para que se suspendiera el cierre patronal que ya llevaba 45 días, fue temporalmente anulada el viernes, por la octava corte de apelaciones de distrito en St. Louis.
Se espera que la corte de apelaciones decida en los próximos días sobre una solicitud de la NFL para que su sentencia la de volver a imponer el cierre patronal dure el tiempo suficiente para que los dueños de equipos logren apelar la decisión de la jueza Nelson de levantar el paro, un proceso que podría tardar de seis a ocho semanas.
Los equipos planeaban organizarse para practicar la siguiente semana, pero otra vez los planes quedaron sin efecto.
nfl.com
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