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| Schumacher en sus inicios |
Eau Rouge siempre impresiona. Da igual haber pasado por ahí mil veces. Pero si eres un debutante, la montaña rusa de Spa-Francorchamps se antoja casi imposible. Un tiempo de 2’12”382 fue el primer registro en Fórmula 1 de Michael Schumacher. Lo realizó en su primera vuelta lanzada el viernes 23 de agosto, durante los entrenamientos libres del Gran Premio de Bélgica de 1991.
Al día siguiente logró clasificarse octavo en la parrilla de salida. Su tiempo (1'51"212) fue sólo casi tres segundos y medio más lento que el de Ayrton Senna (1'47"811). Nadie, ni los periodistas alemanes, ni los ingleses (que habían hecho apuestas sobre en qué posición iba a clasificarse el joven piloto debutante alemán), ni siquiera su jefe, Eddie Jordan, acertaron. Desgraciadamente, esa fue la única alegría del fin de semana. La carrera, en resumen, fue todo un desastre.
SILVERSTONE, LA PRIMERA PISTA DE SCHUMACHER
Quién iba a imaginar que el encarcelamiento del piloto Bertrand Gachot iba a darle su primera oportunidad a Michael Schumacher en la Fórmula 1. Bertrand había rociado con un spray a un taxista londinense, y le encarcelaron indefinidamente. No podía disputar el Gran Premio de Bélgica. Gracias al siempre extraordinario ojo de Eddie Jordan para cazar a jóvenes talentos, y a su amistad con Willi Weber (a quien conocía cuando ambos compitieron en la F3) ambos llevaron a Michael a la pista.
Antes del Gran Premio de Bélgica, Schumacher no se dejó abrumar por la potencia del Jordan que le habían prestado. En Silverstone, en el circuito sur, tanto él como su patrón, el inolvidable Eddie, empezaron a mover las fichas y encajar las piezas para que la historia de uno de los pilotos más laureados de toda la historia empezara a forjarse.
Las primeras pruebas con un Fórmula 1 resultaron aparentemente normales: hizo algunos trompos, pero pronto se familiarizó con el bólido. Schumacher lo recuerda con emoción contenida: "Las primeras vueltas me impresionaron bastante, pero pronto me acomodé. Era especial, para nada sobrenatural". No dejó que los nervios le traicionaran. Y funcionó.
Por Héctor Campos para Thef1
Las primeras pruebas con un Fórmula 1 resultaron aparentemente normales: hizo algunos trompos, pero pronto se familiarizó con el bólido. Schumacher lo recuerda con emoción contenida: "Las primeras vueltas me impresionaron bastante, pero pronto me acomodé. Era especial, para nada sobrenatural". No dejó que los nervios le traicionaran. Y funcionó.
Por Héctor Campos para Thef1
